El análisis químico de las hojas y la resina de Sheba reveló que el árbol es rico en triterpenoides pentacíclicos, que son compuestos biológicamente activos con propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas.

Las hojas y los tallos también tenían un alto contenido de escualeno, una sustancia natural y aceitosa con propiedades antioxidantes y suavizantes de la piel. Se necesita más trabajo para identificar otro compuesto con posibles beneficios anticancerígenos en los tejidos del árbol, señalaron los investigadores.