La empresa australiana Cortical Labs ha lanzado en 2025 el CL1, el primer ordenador híbrido con 800.000 neuronas humanas cultivadas sobre un chip de silicio. Estas neuronas interactúan en tiempo real con un entorno simulado gestionado por el sistema operativo biOS, que traduce código digital en impulsos eléctricos.
Mucho más que una IA: adaptación real, consumo mínimo y aprendizaje en tiempo real.
A diferencia de la IA tradicional, que necesita grandes cantidades de datos y recursos computacionales para aprender, CL1 lo hace con impulsos eléctricos y plasticidad neuronal. Se adapta, resuelve problemas y responde al entorno como un cerebro humano, pero sin necesidad de miles de vatios ni refrigeración extrema.