El poeta más importante de la literatura latina antigua, el clásico por excelencia, Virgilio, escribe en su Eneida estas tres palabras: Mens agitat molem. Traducido de una forma algo burda, diríamos “la mente mueve la materia”, o “el pensamiento impulsa la masa”. Pero lo que realmente quería decir Virgilio con estas palabras es “la mente anima la materia”. Es la mente humana la que da forma a la vida, la que moldea nuestras experiencias.

No podemos explicar la realidad en la que vivimos sin hablar de cómo la mente la interpreta. Es por esto por lo que todo cambio, creación o logro comienza siempre en el pensamiento. La mente es el motor de las acciones.