El primer autor del artículo, Juan Lombardo Hernández, subrayó la relevancia del hallazgo: “Es fascinante pensar que neuronas y bacterias, aunque pertenezcan a reinos biológicos distintos, podrían compartir un lenguaje bioeléctrico común basado en canales iónicos y potenciales de membrana”, afirmó en declaraciones a National Geographic.
Esto sugiere la existencia de un código compartido que posibilita el diálogo molecular entre organismos diferentes. Este entendimiento directo puede incidir sustancialmente en la comprensión y el abordaje de diversas enfermedades.
El análisis del microbioma intestinal supone uno de los desafíos más significativos de la biología moderna, dada la enorme diversidad y cantidad de bacterias presentes en el intestino humano, estimadas en torno a 100 billones.
Para ponerlo en perspectiva, hay más bacterias en nuestro intestino que estrellas en la Vía Láctea. Factores como el uso de antibióticos, los hábitos alimentarios o las infecciones alteran este equilibrio, repercutiendo tanto en la salud digestiva como en el funcionamiento cerebral e inmunitario.