La frase enfatiza la importancia de la lucha interior. Se ha de interpretar como una invitación a dominar nuestros impulsos, prejuicios, emociones desordenadas y deseos irracionales. Hemos de priorizar este aspecto antes de entrar en debates, en buscar empleos y en involucrarnos en relaciones sentimentales.

Es un recordatorio de que el autocontrol, la reflexividad y la serena gestión de nuestras pasiones son el primer paso hacia cualquier otro logro significativo. Ya ves que el hallazgo de la inteligencia emocional no es tan nuevo.