«La felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace»
El filósofo existencialista nos ayuda a tomar conciencia de nuestra propia libertad para no convertirnos en esclavos de nuestras heridas y hacernos responsables de nuestra vida y nuestra felicidad.Jean-Paul Sartre no creía en el destino, ni en excusas tranquilizadoras. Para él, la libertad era un principio radical e inamovible. No depende de lo que te sucede, sino de lo que haces con ello. Y esa libertad es la que te ha de llevar a la felicidad que, al final, no es más que disfrutar con lo que uno hace.
Como figura clave del existencialismo, defendía que los seres humanos estamos condenados a ser libres, incluso cuando no lo deseamos. Es decir, siempre tenemos la responsabilidad de decidir, aunque sea para reaccionar ante aquello que escapa de nuestro control.