En su libro, Exercised, Daniel E. Lieberman, desmiente usando la antropología los mitos más habituales sobre el deporte. Uno de los más importantes entre los que aborda, revela para el Harvard Gazette, es esa “idea de que al llegar a los 65 es normal tomarse las cosas con calma”.

Esto, asegura, “nunca fue cierto para nuestros antepasados. No existía la jubilación en la Edad de Piedra”. De hecho, era más bien lo contrario. “Los abuelos cazadores-recolectores solían trabajar más que los padres, buscando excedentes de alimentos que dar a sus hijos y nietos”.