Una de las enseñanzas fundamentales del budismo es que la verdadera felicidad se encuentra en nuestro interior. Aunque solemos pensar que esta depende de las personas que nos rodean o de las circunstancias externas, la tradición Kadampa propone lo contrario. Como explica Lochani: «La verdadera felicidad es la sensación profunda que acompaña a la paz interior». Añade también: «Comprender esto es esencial, ya que, al buscar la felicidad fuera de nosotros, solo conseguimos vivir una vida llena de deseos insatisfechos, lo que nos lleva al sufrimiento».