«La mejor manera de hacer cardio en zona dos es, simplemente, aumentar la cantidad de caminatas, caminar a un ritmo rápido, y aumentar la cantidad total de movimiento que uno hace durante la semana», subraya Huberman. Y nos pone ejemplos cotidianos en los que podríamos trabajar ese cardio en zona 2: «Puede tratarse a cargar la compra al salir del supermercado, correr con los niños, dar un paseo con un compañero de trabajo mientras discutís un tema de trabajo o hacer tus llamadas de trabajo mientras caminas por la oficina o fuera». Así, el experto asegura que «el cardio en zona dos se puede integrar en las actividades diarias que todos generalmente hacemos».