Hoy me desperté sintiendo con fuerza que la Vida
se colaba indomable e impertérrita por las rendijas
de las compuertas amuralladas de mi Alma…
Arrolladora, sin ningún pudor, cómplice y cantarina,
me acogió en su seno, tierna como una madre,
me sostuvo firme, me reconoció y me empujó adelante…
La miré de frente y pedí llenar de certezas mis temores,
le ofrecí gratitud, sonrisas y bondad compasiva,
me devolvió convicción, ilusiones y enseñanzas…
Me propuso renunciar a querer controlarla en todo,
me sugirió tener fe en el camino aún siendo duro o difícil
y me aconsejó confiar en ella, aunque a veces duela…
Me instó también a no acomodarme en mis costumbres,
a disfrutar de continuo amando cualquier cosa que hago,
a reinventarme y renacer cada día viviendo en ahoras …
Me recordó que estar feliz es un proceso de actitud interior.
Al final me confesó que ella siempre está ahí porque ELLA ES.
Y me dijo: “No luches conmigo, sólo Déjame Pasar y Ser”…
Dra. Pilar Morán
P.D.
La Vida nos recorre, nos impregna
y nos habita por dentro en silencio…
Y TÚ…, ¿Respiras con ella a pulmón o la peleas…?
Liviana y al mismo tiempo intensa. Como la vida misma.
Gracias a tus consejos voy a prendiendo a disfrutarla cada vez más.
Lo peor de mi es que la peleo
Eso es muy fácil decirlo cuando uno está bien cuando pruebas de todo y vas a peor ya es otro tema
Siempre dispuestos a vivirla tan intensamente como se pueda.
viviendo en ahoras… felicidad… 🥰
Otra preciosa y educativa reflexión como todo lo que tú escribes
Es verdad la vida entra y tú tienes que asumirla como algo natural porque es un regalo y un proceso
A veces por situaciones ajenas a ti hay que lucharla pero siempre respirarla a todo pulmó