Necesito entrar en la Quietud amable y cálida
de un espacio que vive fuera del tiempo,
donde el aire de la brisa que te roza es siempre refrescante
y en el que estás mecido por las suaves manos del Silencio…

Ese silencio amigo, cómplice, confortable…
que te invita a disfrutar de la Vida desmaquillada,
sintiendo que moras en momentos intensos sin memoria,
ni ruidos, ni pasado, ni futuro, sin historias…

Sales de la prisa abrumadora, de la materia espesa y densa,
descansas la mente, respiras Paz, regeneras el ánima,
aprendes a fluir en una dulce liviandad ligera que te sostiene,
te dejas llevar y contemplas de lejos cómo ruge la tormenta…

Anhelo encontrarme ahí, entre los pliegues de la apariencia,
descubrir mi desnudez tras los bastidores…observando…
con el juicio dormido, rezumando Esperanza blanca y limpia,
al compás del inherente ritmo natural en la Esencia de la Vida.

Aspiro a instantes de Vivir en porque Sí, sin más deber que Ser.
Estar, Callar, Sentir, Vibrar…sin resistencia sin defensas.
Poder habitar en mis Certezas desde un lugar muy íntimo
y fundirme en la sagrada pausa de Existir en un eterno Ahora.

Deseo vestir la Belleza serena y envolvente de la Calma,
percibir lo sutil, lo pequeño, lo simple, el vacío, lo inmenso,
diluirme sin peros en esa corriente del Flujo propio de la Vida,
escuchar cómo te habla sin palabras y flotar en esa Magia…

Dra. Pilar Morán

P.D.
Te apetece disolver un poco el estrés y desconectar un ratito del alboroto del mundo ?

Intenta hallar dentro de ti el Paraíso perdido y Medita unos minutos ahí cada día…

Después, Respira profundamente en ese Edén sin reloj ni pensamiento y abandónate en su Abrazo.

Te aseguro que eso Sana muchas cuitas…

Recargando el Alma

por Pilar Morán Viesca | Reflexiones