Qué nos sustenta cuando nada nos sujeta?
¿Hacia dónde apunta nuestra brújula interna?
¿Qué hacer cuando te asola una profunda soledad e indefensión interior?
Y cuando el silencio es atronador y nos aturde…
¿Cómo afrontar la insoportable levedad del ser?
 
Enfrentados a nuestra fragilidad sin escudos protectores,
con temor a la enfermedad y miedo a la muerte,
en privación de libertad, en ausencia de interacción y rol social, 
con pérdida de cotidianidad acostumbrada y cómoda
que sabe a refugio conocido para no sentir…
 
¿Quiénes somos en un viaje a la deriva navegando en la incertidumbre, desanclados, sin horizonte claro ni puerto seguro?
 
Tal vez sea el momento para iniciar el Camino Inverso,
ese apasionante viaje al Centro de nuestro Ser,
el momento de habitar ese espacio sagrado
donde Tiempo y Pensamiento se detienen,
donde encuentras luz para tus sombras,
donde el silencio deja de ser estruendoso
para convertirse en Certidumbre y Paz Serena sin expectativas
ni búsquedas externas,
donde puedes respirar la vida omnipresente en su magnificencia suprema,
donde sientes una maravillosa y pura liviandad transparente,
donde la Calma te llena, te impregna y
te acaricia el Alma…
 
Ese sublime lugar de pertenencia es el CORAZÓN y es como
“SENTIRTE EN CASA DENTRO DE TI”.
Ya no necesitas nada, estás en tu centro,
estás lleno de Compasión, de Amor, de Gratitud y de Vida.
Todo ES y está bien.
Ahí reside la magia, el auténtico poder, el brillo de cada ser humano y es una fuente inagotable de energía .
Es un espacio de No pensar, No hacer, soltar el control,
salir de la vigilancia, salir del estado de alerta y
entrar en la “quietud sanadora”.
Un estado en el que mente y cuerpo se reparan,
una sensación de Libertad suprema…..
Te llenas a ti mismo de Presencia, de Consciencia y
te sientes realmente vivo, con el placer de no buscar nada ,
SÓLO SENTIR COMO LA VIDA ENTRA CON EL AIRE DE CADA RESPIRACIÓN .
 
Es un sendero de Certeza interior, un vacío de plenitud,
fluyes en el Ser a través del cuerpo y
TOMAS CONSCIENCIA DE TI MISMO,
porque cuando el pensamiento y el miedo desaparecen…
todo se ordena y se armoniza,
te encuentras con la Verdad,
con la ESENCIA DESNUDA DEL SER.
Alcanzas un estado de felicidad plena sin reactividad,
lo cual supone una profunda renovación interior.
 
¿Y si aprovechamos este tiempo de “in pass” para restaurar nuestro templo interior mediante la Meditación?
La meditación debería formar parte de la vida,
nos centra, nos ancla y nos permite acceder al
GRAN PODER TRANSFORMADOR DEL CORAZÓN
Podemos hacer “alquimia emocional” y en un momento tan complicado como el que estamos viviendo…
es un recurso personal muy valioso e ilimitado,
al alcance de todos.
 
Sería la mejor y más barata medicina y se nutre de la RESPIRACIÓN,
que es donde reside la VIDA y nuestra verdadera FUERZA.
 
Dra. Pilar Morán 🌹💜🧡