La Dra. Alicia Padilla, coordinadora del área de Asma de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), resume así la principal lectura clínica del estudio: “Una mayor adherencia a un patrón dietético saludable, como la dieta mediterránea, se asocia con una menor incidencia de asma de inicio en la edad adulta”. Añade, además, un matiz interesante desde el punto de vista epidemiológico: “Es especialmente relevante porque se trata de una cohorte española, con seguimiento prolongado, en la que los participantes con mayor adherencia a la dieta mediterránea presentaron una reducción relativa del riesgo de asma”.

Estos hallazgos, si bien resultan atractivos, deben ser analizados con cautela y teniendo en cuenta el diseño del estudio, dado que no se trata de un ensayo clínico. En palabras de Padilla, “aquí conviene ser prudentes. Se trata de una asociación, no de una demostración de causalidad”. La experta recuerda además que se derivan limitaciones importantes del diseño: diagnóstico de asma autodeclarado, ausencia de medidas funcionales respiratorias, posible confusión residual y una capacidad limitada para extrapolar los resultados a otras poblaciones. “Lo que no deberíamos hacer es convertir este estudio, por sí solo, en una recomendación específica y definitiva de prevención primaria del asma”, subraya.