© Fotografía Pilar Morán

Después de tanta trascendencia de los últimos escritos, que, dicho sea de paso, no han saciado a todos los paladares e incluso han “empachado” algunas digestiones… voy a tratar de llevar a la vida práctica del día a día lo que intentaba transmitir.

“Trascender” es una palabra que impone mucho, aunque, en realidad, no es más que tomar una cierta distancia de todo lo que vivimos para poder salir de uno mismo y tener la capacidad de observar todas nuestras experiencias con perspectiva… lo cual nos aporta mayor neutralidad y menor identificación con las historias.

En general, somos tan prisioneros de nosotros mismos y de las circunstancias…que vivimos reaccionando permanentemente y perdemos la capacidad de mantenernos serenos o de poder contemplar la Belleza de la Vida sin más deseo que deleitarnos en ese disfrute.

En este mundo tan apresurado, tecnológico y digital que hemos creado…estamos demasiado ausentes de nosotros mismos. Es más, a veces, incluso somos como autómatas anestesiados o, aún peor, como esclavos teledirigidos por tantos estímulos del exterior con un patronaje de conducta programado y totalmente predecible.

De esa forma, caemos en la “No Vida”, que es como un “desierto del alma”.

¿Dónde está la Vida?

Tu vida en general está donde pones tu atención, tu tiempo y tu energía, pero… la vida sólo está viva en el momento presente y es ahí donde podemos vivir disfrutando en plenitud y donde únicamente podemos actuar si queremos cambiar algunas cosas…
El pasado y el futuro no están vivos porque no existen ahora. Es por eso que, para sentirnos plenos, necesitamos estar vivos, con presencia y consciencia, en cada instante que respiramos la vida que somos.

“ESTAMOS HECHOS DE INSTANTES”

¿Cómo podemos ser más felices?

“La felicidad es cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces están en Armonía”.
Mahatma Gandhi

La Felicidad, como la Belleza o la Paz son conceptos muy amplios y abstractos, un poco subjetivos según el interés personal de cada uno y que socialmente, están muy distorsionados o sobrevalorados.
Sin embargo, deberían ser algo mucho más simple.

Muchas personas dirán que la felicidad es tener seguridad, tener salud, otros querrán excedente de dinero, los más románticos pensarán que es encontrar el amor de su vida, para algunos será tener mucho sexo, sentir pasión, tener los hijos “encarrilados”, la hipoteca pagada, ser eternamente jóvenes o vivir una buena jubilación… y todo ello es muy lícito e inherente al propio ser humano, pese a que…

  • La Felicidad no es sólo un logro o un estatus, es también una manera de ser, una actitud, es saber disfrutar del camino. Es decir, la felicidad no es una estación de llegada, sino un modo de viajar, porque no tienes que llegar a ningún sitio concreto para ser más feliz. Si bien es cierto que sólo dejas de buscar afuera cuando te encuentras contigo adentro, también es bueno recordar que no escalamos montañas sólo para que el mundo nos vea o nos reconozca, sino para ver nosotros el mundo…y re-conocer-nos.
  • La Belleza no depende de una forma física, una piel turgente o de un número concreto (edad, talla, medidas, proporciones…). La belleza no es un objeto cuantificable, es una forma de ser, de estar, de mirar bonito, de sentirnos satisfechos y de amar la vida. Esa actitud es gratuita, es como un tónico refrescante y nos aporta un chorro de energía continuo. “Sin esa belleza…la vida pierde sus deslumbrantes colores. Podríamos pensar que no sirve para nada, pero es vital porque sin la belleza nos secamos y el alma muere”. Piero Ferrucci

Tener belleza significa ser uno mismo y vibrar en armonía.
No tienes que ser valorado por los demás, lo más importante es aceptarte a ti mismo y sobre todo, sonreír desde muy adentro del corazón porque… un rostro alegre es siempre el rostro más bello, aparte de que la risa es, a menudo, el trayecto más corto entre dos personas.
Cocina a fuego lento tu belleza cada día… quién hace el día bonito eres tú.

  • La Paz es el lujo de permitirte soltar y dejar ir lo que va sucediendo en tu vida. “Así como una serpiente muda su piel, debemos mudarnos de nuestro pasado una y otra vez”. Buda Paz es aceptar sin reaccionar, es digerir sin resistencia, es asimilación emocional serena de lo que nos toca vivir, es renunciar a tener todo controlado, es sonreír a la adversidad y seguir adelante sin victimismo. Es también dejar de estar a la expectativa y de buscar la vida fuera de ti mismo. La Paz es el arte de esculpir la sencillez.

¿Qué beneficios consigues con ese estado en la vida diaria?

  • Aligeras las cargas, valoras más las cosas simples y desarrollas la capacidad de hacer la vida afable.
  • Aceptas perder con serenidad y estás tranquilo con lo que no pudo ser.
  • Miras el pasado sin cicatrices en los ojos ni pesar en el pecho.
  • Vives sin prisa ni obligación ni presión por el hacer.
  • Asumes que no hay que cambiar a nadie, que cada uno es un ser libre, único y lo respetas así.
  • Disfrutas del presente, aquí y ahora, sin otra necesidad ni carencia.
  • Fluyes con lo que ES sin resistirte.
  • Ves el Amor en toda la Existencia.
  • Vives en ausencia de esfuerzo, como si todo fuera fácil y ocurriera por su cuenta.
  • Te olvidas del tiempo cuando te embriagas de esa plenitud.

Es como un estado de enorme satisfacción con un gran amor a la vida.

Nota Personal

Ahora ya estoy preparada para poder comprender en toda su magnificencia la inmensidad del “legado-tesoro” que me hizo mi madre un par de meses antes de morir, cuando se encontraba en su mayor esplendor y consciencia…
Se sentía tan plena, satisfecha, realizada, feliz y en paz consigo misma que, un día mientras comíamos las dos solas, me miró y me dijo con una serenidad inconmensurable y su eterna sonrisa en los labios : “No tengo ningunas ganas de morirme, pero si hay que ir se va… Me siento pagada con la vida”.
Teresa Viesca

GRACIAS INFINITAS, MAMÁ,
por tu Amor, tu Sabiduría y tu Luz.

Un regalo de vida para los sentidos, el corazón y el alma.

Cuando experimentas un estado de gracia así y sientes que tu vida ha merecido la pena… vibras en una frecuencia de gratitud permanente y en una bondad natural que te abriga por dentro y te sostiene.
Llegar a alcanzar esa condición sería poder sentir una belleza tan grande, una paz tan profunda y una felicidad tan llena…. que podría equivaler casi a algo parecido a “caminar por la vida como si estuvieras besando la tierra con tus pies”.
Thich Nath Hanh

Belleza, Felicidad y Paz es bordar con hilos de colores los días de estar contentos por nada.

Dra. Pilar Morán

P.D.
Y tú, te has parado a reflexionar qué te hace experimentar ese estado?