El siglo XX fue testigo de la explosión demográfica más significativa de la historia humana, con la población mundial aumentando de aproximadamente 1.650 millones en 1900 a más de 6.000 millones hacia el año 2000. Y, para finales de 2022, ya superamos el umbral de los 8.000 millones.
Sin embargo, las cosas van a empezar a cambiar. Según datos procedentes del Instituto de Métricas y Evaluación de Salud de la Universidad de Washington, publicada recientemente en The Lancet, se anticipa un cambio demográfico significativo: el descenso de la población mundial.
Sea como fuere, parece que nos encaminamos hacia un nuevo mundo. Un planeta que estará cada vez más vacío de personas, tanto para lo bueno como para lo malo.